Un designio inesperado
—Me estas confundiendo y me estas volviendo loca, no te entiendo en absoluto que es lo que tienes o quieres decirme Bastián, asi que te agradezco que me digas de que se trata—
—Está bien querida— los ojos de Bastián cambiaron de tono, ahora no eran grises como inicialmente se había presentado, sino que sus pupilas se dilataron, mostrando un color rojo claro, como si fueran fuego.
Lía empezó a sentir temor por lo que estaba viendo, él comenzó a erguirse un poco más, y de su cuerpo comenzó a salir bello de una forma inexplicable, y las facciones de su rostro empezaron a cambiar, para darle lugar a un rostro bestial, un animal furioso estaba representado en él.
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