Sombras de Poder
El que se construye, no el que se idealiza.
Y de ese amor imperfecto, intenso y verdadero, nacieron nuestros cuatro hijos.
Avery, el mayor de los mellizos, tiene siete años. Cabello castaño oscuro, ojos verdes como los míos y una energía que parece no agotarse nunca. Es curioso, inquieto, siempre hace preguntas y necesita entender cómo funciona todo. Tiene alma de líder; protege a sus hermanos sin que nadie se lo pida y corre por la casa como si el mundo fuera un campo de aventuras.