DULCE MENTIRA
— Dice tranquilo aun con la botella en la mano.
—Es que no, me gusta el alcohol, no me cae bien. — Replico
—Debemos celebrar con un pequeño brindis que eres la mejor asistente que he tenido.—
—No seas exagerado, apenas tengo dos semanas trabajando contigo. — Me burlo yo
—Pero yo sé a quién contrate, eres la gran Adele Smith, la niña prodigio de Valle Encantado. —
—Eso fue en el pasado, soy una perdedora. — Respondo