Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
Vendió el diamante y él la premió

Vendió el diamante y él la premió

Durante el mayor evento de ofertas del año, la asistente “inocente” de mi prometido vendió un diamante de un quilate por un solo centavo. En apenas veinte minutos, la empresa perdió doscientos millones. Yo temblaba de la rabia, pero Alejandro me sostuvo entre sus brazos para calmarme: —No te preocupes, déjamelo a mí. Esa misma noche, Luciana publicó en redes una transferencia de más de un millón, la cual venía acompañada con un mensaje apenas perceptible, ’para toda la vida’. Junto a la foto ella escribió: [Hoy cometí un gran error, pero mi jefe me consoló. Incluso me pidió que no discutiera con esa bruja loca, y que me portara bien.] Yo no me contuve y le comenté la publicación: [Qué bonito, que les dure para siempre.] Luciana borró la publicación al instante. Minutos después, Alejandro irrumpió en la habitación y me dio una bofetada. —¿Qué intentas al darle “me gusta” a la publicación de Lucy? ¡Ahora se siente tan mal que incluso quiere suicidarse! Solo se perdieron doscientos millones, ¿de verdad tenías que empujarla hasta ese punto? Hablaba con total seguridad, como si tuviera toda la razón. Sin embargo, más tarde cuando ni siquiera podía pagar veinte pesos para comer, ¿por qué terminó llorando?
783 vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 30 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Cenizas De Un Amor Falso

Cenizas De Un Amor Falso

Hace cinco años, Lucía Santos sufrió una ruptura uterina al lanzarse para salvar a Julián Lago, quien estuvo a punto de ser atropellado por un coche. Desde entonces, le dijeron que sería muy difícil que pudiera quedar embarazada. Pero Julián no la rechazó. Al contrario, insistió en casarse con ella. Después del matrimonio, Julián prácticamente le entregó todo su amor. No fue sino hasta que sus rivales en los negocios hicieron público un escándalo en redes sociales que Lucía descubrió la verdad: Julián tenía otra mujer afuera, y esa mujer ya llevaba más de tres meses de embarazo. Esa noche, Julián se arrodilló frente a Lucía, suplicándole perdón. —Lucy, créeme. Voy a encargarme de todo. No dejaré que tenga ese bebé... Lucía lo perdonó. El día de su quinto aniversario de bodas, fue al hotel que Julián había reservado. Pero lo que vio allí la dejó sin aliento. En el salón de al lado, Julián, junto con su familia y amigos, estaba celebrando el cumpleaños de su amante embarazada. Todos estaban sentados a su alrededor, sonriendo, compartiendo una felicidad que Lucía jamás había visto. En ese instante, supo que era hora de marcharse.
4.3K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 170 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Renací y dejé al Alfa murió por mí

Renací y dejé al Alfa murió por mí

Después de que murió su primer amor, Oscar me odió durante diez años. Intenté de todo para ablandarle el corazón. Pero nada funcionó. —Si de verdad quieres complacerme, muérete. Aquellas palabras me hirieron hasta lo más profundo. Pero cuando estalló el motín, él se lanzó delante de mí y fue abatido. —Si tan solo… —comenzó a decir, mirándome fijamente mientras se desangraba—… mi compañera destinada no hubieras sido tú. En su funeral, sus padres lloraron desconsolados. —Debimos dejarlo estar con Catherine. Lo obligamos a casarse con ella solo por esa maldita profecía. La Manada Windvale vivía guiada por las profecías. Años atrás, la Vidente había predicho que, si Oscar no tomaba a su compañera destinada como compañera de vínculo, una desgracia caería sobre la manada. Y sí, yo era esa compañera destinada. Pero ahora todos deseaba que nunca lo hubiera sido. Yo incluida. Me echaron del funeral. Me sentía vacía por dentro. Entonces descendió la Diosa de la Luna, ofreciéndome una oportunidad: regresar diez años atrás. Sin embargo, habían dos condiciones. En primer lugar, no me convertiría en la compañera de Oscar. Y, en segundo lugar, evitaría la muerte de Catherine. Acepté sin pensarlo.
1.2K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 39 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Firmó nuestra ruptura… mientras planeaba nuestra boda

Firmó nuestra ruptura… mientras planeaba nuestra boda

Tras tres días sin dar señales de vida, mi prometido —el Capo de la familia Moretti— se fue de viaje con su asistente, Bella. Esperaba que, como siempre, yo me muriera de celos. Pero cuando regresó a Valmont un mes después… se encontró con alguien completamente distinta. Me pidió que le cediera mi oficina. No discutí. Recogí mis cosas y se la entregué. Para hacer brillar a Bella, me dejó en evidencia frente a un socio clave durante la reunión anual de la familia. No me defendí. Acepté el castigo sin decir una palabra. Cuando decidió ponerla al frente del negocio más rentable… tampoco reaccioné. Le entregué todos los documentos y me aparté. Bella sonreía con aire triunfante. —¿Ves? Te lo dije. —A mujeres como ella hay que saber llevarlas. Con un viajecito basta para que se asuste y vuelva dócil. Lucas se lo creyó todo. Incluso la elogió por su “gran intuición”. Después, en un gesto que jamás había tenido conmigo, prometió organizar una boda tan ostentosa que haría historia en el bajo mundo de Valmont. Pero había olvidado algo. El acuerdo de ruptura que firmó… justo antes de subirse al coche aquel día. Yo ya había cortado todos los lazos. Me iba. Y él… ni siquiera lo sospechaba.
1.9K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 63 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Mentiras en el corazón de un mafioso

Mentiras en el corazón de un mafioso

Aquel día, en nuestro quinto aniversario de boda, recibí una llamada. Era el encargado del fondo familiar: le avisaba que una de las piezas almacenadas estaba por vencer y debía retirarla cuanto antes. Mi esposo, Mateo Fuentes, también conocido como el jefe de la mafia, estaba tan ocupado que ni siquiera se tomó un minuto para pensarlo. Así que decidí ir yo a recoger la caja. Dentro encontré un rollo de película antigua. El responsable me advirtió que, si no la revelaba pronto, el material se estropearía con el tiempo. Cuando por fin la revelé, cada fotografía mostraba a Mateo con Elsa Lara, su primer amor, sonriendo de una forma tan dulce que me dejó sin aliento. Y en todos sus álbumes, ni una sola foto mía. De repente, la puerta de la oficina se abrió de golpe. Mateo entró alterado, visiblemente molesto, y preguntó con impaciencia: —¿Anita Silva, estás revisando mi privacidad? Lo miré con calma. No grité, no pregunté nada. Solo dije: —Divorcémonos. Su expresión se endureció. Sin decir una palabra, tomó las fotos y las metió en la trituradora. Cuando el ruido cesó, se giró hacia mí y soltó: —Ya las destruí. ¿Y aun así quieres divorciarte? Una sonrisa amarga se me escapó. —Sí.
2.7K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 85 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
La Mujer que Quemó Su Pasado

La Mujer que Quemó Su Pasado

Durante mi recuperación después del parto, mi esposo, Rubén Gutiérrez, llegó a la casa tambaleándose, borracho perdido. Venía con varios que lo sostenían... y con una mujer. Terminó vomitando por toda la sala, y yo, sin decir una sola palabra, me quedé a su lado cuidándolo toda la noche. Jamás imaginé que, al amanecer, lo primero que saliera de su boca fuera: —Está embarazada. Mejor nos divorciamos. No lloré, no grité. Solo asentí con calma. En otra vida, recuerdo haber corrido desesperada por la calle, con mi hija en brazos. Esa mujer pronto se ganó la fama de "fácil" en el pueblo, y hasta la echaron de su casa. Acorralada, terminó lanzándose al río. Rubén, por sus escándalos, perdió el trabajo. Y aun así, nunca me culpó de nada. Cuando nuestra hija cumplió un mes, Rubén encendió una hoguera enorme en el jardín... y nos quemó vivos: a mí, a la niña y a mis padres. Antes de que todo se apagara, alcancé a ver su cara desfigurada por el odio. —¡Bájense al infierno! —gritó—. Váyanse a acompañar a Mariana. Y entonces, al abrir otra vez los ojos, me encontré de vuelta en el mismo instante exacto en que me dijo que quería divorciarse.
3.6K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 105 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
La Peor Manada Fue Mi Familia

La Peor Manada Fue Mi Familia

En mi vida anterior, nadie me amaba excepto mi Alfa, Grayson. Mis padres y hermanos me trataban como un banco de esencia de lobo para mi hermana Victoria. Pero Grayson recordaba que le tenía miedo a la oscuridad y, discretamente, dejaba una luz nocturna encendida después de mis transfusiones de esencia; guardó en su corazón mi comentario casual de que quería encontrar un lugar tranquilo para pintar y, como si nada, me dio cinco mil millones para comprar mi bosque favorito. Cuando le confesé mis sentimientos, aunque se quedó atónito, aceptó mi declaración y prometió que formalizaríamos nuestra unión. Dios sabe lo feliz que fui en ese momento; resulta que mi amor era correspondido. Solo cuando estaba a punto de morir comprendí que su amabilidad hacia mí estaba condicionada a que continuara donando esencia de lobo a Victoria. Tras renacer, lo primero que hice fue gastar cinco mil millones para comprar un bosque aislado. —Ember, ¿está segura de que quiere adquirir este bosque? Si se muda ahí, quedará casi incomunicada del mundo exterior. Asentí, con un tono de alivio en la voz. —Eso es exactamente lo que quiero: un lugar donde nadie pueda encontrarme. Pero cuando me fui de verdad, ¿por qué mi familia y Grayson perdieron la cabeza y me suplicaron que regresara?
7.5K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 150 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?" Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia. La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre. "Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana." Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre. No podía con el pensamiento de devolverlo. Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar. Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar. Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él. En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió. Esa misma noche, volví a contactar al asesor. "¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."
4.6K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 100 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
El Regalo Mortal para Mi Familia

El Regalo Mortal para Mi Familia

Morí el día de mi cumpleaños, pero ni mis papás ni mi esposo se dieron cuenta. Todos estaban de lleno en los preparativos de la fiesta de cumpleaños de mi hermana gemela, Alicia Gonzáles. Mientras todos la rodeaban para escoger su vestido de gala, a mí me habían amarrado de pies y manos y me habían arrojado al sótano. Con las últimas fuerzas que me quedaban y con los dedos ya torcidos, logré marcar el 9395, la señal que Sergio Sandarti y yo habíamos acordado para pedir ayuda en caso de peligro. Nunca imaginé que llegaría el día de tener que usarla de verdad. Pero Sergio no me creyó. Respondió con frialdad: “¿De verdad haces tanto drama nada más porque no te llevamos a comprar un vestido nuevo? El del año pasado todavía te queda bien. Nos vemos más tarde en la fiesta, deja de hacer escándalo”. Él no sabía que mi vestido ya lo había destrozado Alicia. Tampoco sabía que, en cuanto colgué la llamada, yo ya estaba muerta. Así que no asistí a la fiesta de cumpleaños. Pero cuando todos vieron el regalo que yo había preparado con anticipación para Alicia, se volvieron locos.
11.2K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 246 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
Esta vez, Lavaré mi Nombre

Esta vez, Lavaré mi Nombre

Durante el turno de noche, me negué a la petición de mi hermana adoptiva de ayudarle a ponerle la intravenosa a su paciente. Vi con mis propios ojos cómo un niño de siete años moría por una reacción alérgica causada por el medicamento equivocado. En mi vida pasada, justo después de haber terminado de aplicar la infusión, los familiares furiosos irrumpieron en la estación de enfermeras y me golpearon hasta dejarme el rostro desfigurado. Pero yo había administrado simple glucosa, imposible que provocara una tragedia así. Con la conciencia nublada, escuché que alguien llamaba a la policía. Creí que por fin llegaba un salvavidas. Nunca imaginé que el oficial, mi propio hermano, me tumbaría contra el suelo. El médico forense, mi amigo de la infancia, sacó el informe de la autopsia y me señaló como culpable. No tuve cómo defenderme; al final, los padres del niño, enloquecidos por el dolor, me golpearon hasta matarme. Incluso en el momento de mi muerte, no pude entender por qué mi hermano, que siempre me había cuidado, y aquel amigo de la infancia al que yo quería tanto, se volvieron contra mí. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en esa misma noche.
2.4K vistasCompletadoAñadido a la biblioteca 70 veces como crecimiento del personaje
Leer
+Biblioteca
ANTERIOR
1
...
3435363738
...
43
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status