Sufrida
No puedo hacerlo o verán mi dolor si se acercan un poco más.
Una risa se escucha, retumba a mi alrededor como una advertencia oscura y mezquina. Fuerte. Horrenda.
—Pues verá el mejor show de todos. Hoy, por fin…
Todo mi cuerpo tiembla. Me altero tanto que mis dientes castañean y el pinchazo de dolor que sentía en mis sienes, se extiende por toda mi cabeza. Mi corazón late desesperado y respirar, me duele. Las manchas blancas que se mostraban en la oscuridad de mis ojos, se hacen mayores, se combinan con el negro profundo.