Cueste lo que cueste
Poco a poco sentia como cada e costaba respirar, la sangre no dejaba de salir y ahora debajo de mi habia un gran charco de sangre, la vistaba se me nublaba y sentia mis parpados cada vez más pesados, di una ultima inhalada de aire y cerre los ojos, eso fue lo ultimo que hice.
Abri de golpe los ojos y como pude me sente, debajo de mi habia un precioso y verde pasto, mi cuerpo no me dolia y cargaba un blanco y precioso vestido de tiras, no cargaba zapatos, frente a mi habia una laguna hermosa con una cascada, a mi alrededor habian arboles y flores de todos los colores, al levantarme pude notar a una mujer de identica a mi pero mucho más alta y de más edad.
— Alexa.—La escucho llamarme, era una