EL CONTRATO DE LAS CENIZAS
Sin esa intervención, la vida del niño corría grave peligro.
El mayor problema era el costo de todo el proceso, la cirugía, los medicamentos posteriores, los cuidados especializados y la rehabilitación sumaban una cantidad de dinero que para mí era completamente inalcanzable. Había vendido lo poco que tenía de valor, mis joyas, algunos muebles y objetos familiares. Había pedido ayuda a todos los parientes y amigos que conocía, pero nadie contaba con una suma tan grande. Había recurrido también a instituciones de ayuda, pero los tiempos de espera eran demasiado largos y no podían garantizar la atención inmediata que necesitaba Thiago. Cada noche, al verlo dormir, sentía un miedo inmenso ante