El regreso de la heredera
—le dijo Pablo correspondiendo a su abrazo, las lágrimas corrían por su rostro, se veía muy emocionado al ver a su hijo de nuevo después de tanto tiempo, pero además, tenía los nervios a flor de piel, ya que tenia una tristeza en su corazón por la noticia que lo había obligado a regresar a Nueva York.
—¡Pasa, papá! Estás en tu casa. Has llegado en un buen momento; quiero que conozcas al nuevo integrante de la familia, el pequeño Lorenzo —dijo Luis Fernando emocionado, mientras abría la puerta con una gran sonrisa.
Pablo, antes de regresar a su pueblo, había tenido la oportunidad de conocer a Luisana y Guillermito, pero después de tantos acontecimientos, incluyendo su regreso a su pueblo nata