Destinados
BRYCE
Un par de manos se deslizan por mi pecho, sigo pensando en América, en esa m*****a bruja que me ha hechizado, la odio tanto como la deseo, siento unos labios sobre mi pecho, debo estar soñando, se siente bien, aunque todo se va a la m****a cuando lamen la polla que tengo como roca, por estar pensando en todo lo que le quiero hacer a esa perra.
Abro los ojos de golpe, los rayos del sol se filtran por la ventana y tenso el cuerpo a darme cuenta de que es Vanesa quien está sobre mí, desnuda, tratando de parecer sexy y hacerme una mamada, no quiero que me toque, no quiero siquiera verla sin ropa.