Príncipe Brutal #1
—le susurro.
Él me mira, nuestros ojos se cruzan, hay deseo, furia, dolor. Todo el campo calla. Todos miran. Y entonces lo sé.
Aunque la corona le tiemble, aunque el mundo lo señale, el verdadero rey no se arrodilla: observa desde el barro con la mirada en llamas, porque sabe que el poder real no se pierde, se reconquista.
—Ahora lo estoy —responde sin dejar de verme.