Jugando con fuego
— Feliz cumpleaños, le eh traído un regalo
Dayana le tendió su otra mano donde estaba una cajita de terciopelo roja, la mujer la tomó encantada.
— O gracias mi niña no te hubieras molestado.– Georgina abrió la cajita, eran un par de preciosos aretes de una marca de diseñador bastante cara.— Son preciosos muchas gracias, bueno los dejo para que platiquen juntos, tengo que atender a los invitados, un gusto conocerte preciosa.
— Igualmente