Tabú: Ataduras y Pecados
Vestida solo con unos shorts cortos y un top de tirantes que dejaba al descubierto sus hombros bronceados por el sol, se estiró en el sofá de la sala, tratando de captar algo de brisa por la ventana abierta.
Era su segunda semana de vuelta en casa de su mamá después de romper con Lucas. Dos años de relación se habían ido al traste cuando él le confesó que la engañaba con una compañera de trabajo. Marina juró que nunca volvería a confiar en ningún hombre, pero, en los últimos días, había una mirada que le hacía cuestionar esa decisión.