Lo único que quiero es tu amor
Su furia la sacudía, como si despertara de una pesadilla.
—Fede, ¿Qué estás diciendo? —le tomó el brazo—. ¡No te entiendo!
—¡Quiero el divorcio! —soltó de golpe—. Me cansé de todo esto. Voy a estar a tu lado, voy a ser el padre que Lucas necesita, no les va a faltar nada… pero esto se termina acá.
Elizabeth sintió que el suelo se abría bajo sus pies.
—No… no… —empezó a llorar, desesperada—. ¡Por favor, no me dejes! —le rogó, aferrándose a su brazo.