Hace tanto tiempo Amor...
—Hola, tía.
Saludó la joven ingresando a la oficina, y es que la familia era tan grande y había tantos integrantes, que simplemente se llamaban tíos, tías, sobrinas, sobrinos, aunque el árbol genealógico indicará otra cosa, para la familia Zabet-Ángel o Bach, no importaba si era la primera generación, la segunda, la tercera, eran familia al fin de cuentas, y la familia se ayudaban.
—Hola Violetta, ¿cómo has estado?