El Hombre del Desierto
—Eres extraordinaria, Lia… —Y mientras observó en detalle su bella sonrisa, recordó como faltaba esa otra parte del plan que su padre le hizo prometer, así que esa expresión momentánea que su futura esposa había provocado en su boca, fue borrada de inmediato.
“Solo espera un tiempo, acostúmbrate a la mujer, y si ves que las cosas no funcionan, puedes tener una segunda esposa… Rosheen esta vez sería la mejor candidata, y el pueblo estaría más que feliz por haberte reivindicado a tu raza. O… —su padre se detuvo un momento mientras tomaba su propia mandíbula pensando—. No, el plan será perfecto cuando también te cases con Rosheen, haya fracasado tu anterior matrimonio o no, deberás tener una se