Reinando el Infierno
“Todo tuyo”
—Bella, por favor, que nadie me moleste ni entre a mi oficina hasta que yo salga de ella, ni siquiera tú —dice mirándome, la mujer, llamada Cassie, no me mira, solo a él, parece estar hipnotizada.
Entran ambos a la oficina, y puedo escuchar el seguro de la puerta, siento un sabor amargo en la boca.
Claro que encontró a alguien, el demonio tenía una lista de mujeres que querían acostarse con él, por alguna razón, el hecho de que fuera el típico chico malo, las atraía de sobremanera, y quizás a mí también.