La Venganza del Mafioso
¿Dónde estaba la persona soñadora que un día se reflejaba en el espejo?
—Él no puede estar vivo, yo lo escuché morir —dijo en voz baja, mirando su reflejo y algunas lágrimas se deslizaron por sus mejillas—. No puedes atormentarme toda la vida, Andrei, por favor, suéltame —dijo suplicando, aún mirándose al espejo—. ¡SUÉLTAME! —gritó—. ¿No ves que de cualquier forma me lastimas?, muerto o vivo. ¡YA PARA! —dijo, en un intento de hablar con su fantasma—. Sé que te engañé y me escapé, pero yo te esperaba, esperaba que lucharas por mí —la castaña rompió en llanto y golpeó el espejo sin romperlo, salió del baño mirando a su alrededor—. ¿ACASO QUIERES QUE MUERA Y TE ACOMPAÑE EN LA MUERTE? ¡YO SOY UN