Veneno
Su olor me hace agua a la boca, es una especie de fresa con caramelo, es mi postre y me lo voy a comer hoy, paso la lengua por su cuello, saboreándola, succionando con fuerza descomunal su delicada piel, dejando un chupete que se le quitará en una semana, quiero marcarla como mía, Eithan estaba enterado de que su deber era cuidarla mientras no estaba yo, evitar que hiciera una tontería, me lo debía y lo iba a cumplir, así mismo como ahuyentar a cualquiera que se le acerque con la intención de meterle la verga.
—No puedo más —aprieto los dientes.
—Hazlo, quiero que seas mi primero —me pierdo en sus ojos avellana más que en sus palabras.
Es tan pequeña pese a tener 19 años, tan tierna e inocen