RECUPERÁNDOLOS
» Yo ya me rendí —declaré sintiéndome de verdad derrotada por mi horrible vida—, no puedo seguir cargando esperanzas, ya no quiero perder más.
«Cuando las cosas se pongan difíciles, cuando sientas que el peso sobre tus hombros no te deja avanzar, siéntate a descansar y respira profundo, deja la carga en el piso, renueva tus fuerzas, recuerda la razón de que sigas avanzando y, cuando estés lista, vuelve a caminar. Recuerda que con los pies descansados podrás llegar mucho más lejos.»