El amor del Ceo mexicano
murmuró
Cristóbal apenas podía ver bien, estaba tan ebrio que a duras penas arrancó el coche, dime dónde vives para llevarte allá!
No te diré! no te conozco! puedes ser un asesino en serie o un violador!
Cristóbal aprovechó un semáforo en rojo y se acercó a Camelia arrebatandole el bolso, sacó su cartera para ver su identificación, Camelia de los Monte de Oca, calle cuarta número ciento cincuenta, bestia! tiene apellido aristocràtico y tomando así? ja! está mujercita no se sabe comportar, Cristóbal hablaba sin darse cuenta que él también arrastraba las palabras, ¿ un auto, una mujer traicionada, un hombre que por primera vez perdía, ¿ acaso el destino se estaba haciendo presente en éste encu