Una Formula Para el Amor
Ahí, en esa mezcla de ternura suya y de risita del bebé, siento que todo valió la pena: la pelea, los viajes, la carrera del infierno, la propuesta pública delante del mundo entero.
Todo.
[…]
Desayunamos en una mesa que parece exagerada para nosotros tres: frutas, pan, café, jugo. Tiziano golpea la mesa con las manos, feliz con su papilla.
Por un momento, todo parece perfecto. Hasta que vibra mi teléfono.
Lo tomo. Y ahí está.
El mundo entero hablando de nosotros.
“MOZZI GANA MELBOURNE Y PIDE MATRIMONIO EN DIRECTO.”