La pequeña esposa del CEO.
Mintiendo, yo le respondo: “No tengo un trabajo simple, Victoria, no soy una maestra como tu madre o un contratista como tu padre, soy el CEO de una compañía, no puedo estar en casa todo el tiempo cuidándote como si fueras un bebé. Así que no hagas más largo esto porque tengo que seguir trabajando, y mejor dime la razón por la cual viniste a verme”
“¿En serio es tan cansador ser el CEO de esta compañía? Es gracioso, porque podría jurar que cuando llegué aquí, te vi a punto de dormirte en la silla de tu escritorio” Me dice Victoria de forma desafiante. Pero después de respirar profundo, finalmente me responde: “Ayer en la escuela vi una revista de chismes donde están buscando la identidad de