Mi Desamor Ideal
; que él era su esposo, que llevaban cinco años de matrimonio, que estaban registrados en el civil, que tenían acta de matrimonio y que su unión estaba protegida por la ley.
Las respuestas de Paulina la dejaban en evidencia por completo como la amante.
Cosas como: “Adri me ama a mí. No importa cuánto tiempo haya estado fuera, siempre voy a ser la persona más importante para él”.
O: “¿Quién en la empresa no me trata como a la señora Vargas? Los amigos de Adri, ¿quién no me trata como a su esposa?”
Y también: “Enséñaselo a Adri, anda. Él no se va a enojar conmigo. Él me entiende. Nunca se va a enojar conmigo...”