La traición me arrojó a los brazos del gemelo de mi ex.
— dijo la elegante mujer dando una mirada despectiva a la joven heredera de cabellos castaños.
Mariana dio una mirada de desprecio a la condesa, mientras se cuestionaba quien de esas mugrientas estudiantes la había delatado.
—Veo que todos parecen estar realmente dispuestos a defender a mi media hermana…incluso una condesa de sangre real, ¿Sabe usted que Arianna no es la heredera de mi padre?, la única heredera de todo lo que sus ojos ven aquí mismo soy yo, mi hermana ya no siquiera lleva legalmente el apellido Urriaga, aunque todos insistan seguirla llamando por él ella ya no es parte de su familia, ella es basura, siempre lo ha sido, es basura al igual que lo fue la zorra de su madre… —