El Heredero Prohibido
"Oh, Valeria... esto lo cambia todo. ¿Se lo vas a decir?"
"No puedo. No todavía", respondió Valeria, rompiendo a llorar sobre el hombro de Mía. "No quiero que vuelva por el bebé. Quiero que vuelva porque ha entendido que nuestra relación no puede basarse en secretos, ni siquiera en los que él cree que son para protegerme. Y sobre todo, quiero que esa mujer, Sienna, esté fuera de nuestras vidas para siempre".
"Sienna es un problema que yo misma voy a solucionar, te lo prometo", sentenció Mía con una frialdad que recordaba a la de su abuela Juliette. "Pero ahora, tienes que cuidarte. No estás sola en esto."