Una Millonaria Revoltosa
— levanto la vista, completamente enajenado por su presencia, su aroma y su piel.
— ¡Cariño ya habíamos platicado acerca de esto! — expreso sin querer tomar el sobre que me adjudica la mitad de su fortuna — Me basta con ser el administrador…
— ¡Tómalo amor por favor, léelo! — resoplo incómodo y por educación lo recibo y al abrirlo cae sobre la almohada un palito con algo en una pequeña pantalla que marca unas rayitas rosadas subo la vista, confundido y ella mira el sobre con ojos muy abiertos entonces me fijo en las letras mayúsculas escritas en computadora que dicen “POSITIVO” y la miro con ojos desorbitados, confundido, alterado hasta que mi cerebro decodifica y caigo en la cuenta.
¡Mierda