TE DECLARO MÍO
Oliver me gusta, pero no lo amo, eso está, casi que casi definido en mi mente y siento que solo hace falta un pequeño empujón para mandar todo este asunto del matrimonio por la borda.
Pero es difícil, pues la buena Lorena, la Lorena que nace del accidente, quiere creer en su familia y en que, tal y como ellos le han dicho, Oliver es el amor de su vida, pero, por otro lado, está esa Lorena que está luchando por salir al exterior y que con solo pensar en ese nombre, quiere marcar ese número y decirle que venga por ella, para poder salir de una vez de la duda.
Debo ser sincera conmigo misma, mi situación no puede empeorar más, pero tal vez, ese hombre sí traiga recuerdos a mi mente, así que sin