SERÉ SUYA DOCTOR
Además, estaba lidiando con la hija mimada y problemática de su padrastro, Regina Valentini, y con la madre de esta, Camelia, que era todo un desafío.
Después de terminar la tarea que tanto le costaba, Ariadna decidió relajarse con una copa de vino. Estaba pensando en cómo lograr su escapada cuando se quedó dormida escuchando música en su iPad.
Despertó de noche, se dio un relajante baño y se vistió cómoda antes de dirigirse a la cocina, donde se encontró con un desconocido. Sorprendida, le preguntó quién era, y el hombre se presentó como Tiziano Parravicini. Ariadna, desconcertada por su presencia, se sintió atraída por su voz sensual y su mirada profunda.