Sádico
La chica escuchó otro sonido, esta vez, indicando que le llegó un mensaje de texto, con curiosidad lo leyó:
“Si no contestas me veré en la necesidad de ir por ti.
Atte. Tiodor Lison”
El cuerpo de la muchacha tembló, su respiración se volvió agitada. De nuevo el aparato sonó. Ella lo agarró con la mano derecha, respiró profundo y contestó:
—Bueno…
—Espero que me estés extrañando —dijo Tiodor con voz seria.
—Ni siquiera me acordaba de su existencia —respondió, tratando de sonar firme.