Una Niñera para el CEO
—No, es solo que siento a tu Maxiconda despierta presionando contra mi pierna y se me antoja más…
—Para eso está, para complacer a la señora.
Y una vez más, los dos se aman, sin dejar de decirse lo que sienten y lo que quieren del otro, mientras que en otros lugares de la casa, las otras dos parejas hacen cosas muy similares. Una en la habitación principal y la otra en el cobertizo, dejando un desastre tremendo, porque son un par de fogosos y escandalosos.