Cautivo
Era un ser que llegaba a darle la felicidad a su hija, pero así como lo dijo Agatha, le arrebató todo por la codicia.
Mi madre me lo ha repetido desde que tengo uso de razón; la codicia es la peor condena del hombre. Entre más obtienen, más desean y, así sucesivamente, van perdiendo su humanidad. Las personas adineradas, que económicamente no les hace falta nada, ya no viven para disfrutar momentos con su familia, sino para seguir haciendo crecer sus fortunas. Pierden el sentido de la razón entre más la cuenta de banco se va agrandando, tal cual le sucedió a los padres de Agatha.