Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Encantando al Heredero de la Mafia

Encantando al Heredero de la Mafia

En la fiesta de cumpleaños de mi esposo mafioso, Galvan, toqué uno de sus gemelos manchados de sangre y de repente adquirí la capacidad de leer la mente. Leí los pensamientos de Galvan. Él estaba pensando: «El cuerpo de Tracy es tan tentador. Mucho mejor que el de mi fría esposa». Tracy, su empleada, estaba con su novio en la quiebra, Reuben. Sus pensamientos destilaban desprecio: «Reuben es un inútil. Sus regalos son tan baratos. Una vez que lo bote, voy a estar con Galvan». Curiosamente, Reuben, el novio supuestamente inútil, en realidad pensaba: «La prueba de mi padre casi ha terminado. ¿Cómo le digo a Tracy que soy el heredero de la familia más grande de la mafia?». Fascinante. Galvan, el hombre junto al que estuve, parecía rico por fuera, pero el verdadero heredero había sido tratado tan injustamente. Levanté mi copa de vino y me acerqué con elegancia al pobre Reuben.
Short Story · Mafia
1.7K viewsCompleted
Read
Add to library
La Sombra Que Dejó De Proteger Al Don

La Sombra Que Dejó De Proteger Al Don

Era la asesina más hábil de Don Alexander y su Consigliere, pero también su esposa secreta. Durante los cinco años que duró nuestro matrimonio oculto, él nunca permitió que nuestro hijo lo llamara papá. Siempre decía que las familias enemigas nos vigilaban todo el tiempo y que mi hijo y yo éramos su única debilidad; juraba que lo hacía para protegernos. Yo le creí y lo ayudé en silencio a manejar todos los asuntos de la familia, hasta que su primer amor, Bella, regresó con un niño de cinco años. Él reservó todo un parque de diversiones para que ellos se divirtieran todo el día. Ese día era el cumpleaños de mi hijo, y él se empeñó en esperar a que su padre volviera a casa, mientras sostenía un pastel que ya se estaba derritiendo. Perdí la esperanza e hice una llamada: —Ayúdame a cancelar mi identidad y la de Leo; borra toda nuestra información. Pero cuando mi hijo y yo nos esfumamos, el poderoso Don se volvió loco y buscó por todo el mundo algún rastro nuestro...
Short Story · Mafia
42.1K viewsCompleted
Read
Add to library
Hasta que las Nueces nos Separen

Hasta que las Nueces nos Separen

En la fiesta de nuestro primer aniversario de bodas, caí de bruces sobre una alfombra roja, jadeando como pez fuera del agua. Carlo Pipino, mi esposo, rodeaba con el brazo a Gianna Verde, su amor de la infancia, bebiendo champán y riendo. Gianna sabía que yo era alérgica a las nueces y algunos frutos secos. Así que, obviamente, lo bañó todo con aderezo a base de avellanas. Un bocado y ¡pum!, se me hizo un nudo en la garganta, se me encendieron los pulmones y me reventó el salpullido como confeti. Busqué mis medicamentos para la alergia y, en su lugar, encontré un puñado de M&Ms derretidos. Gianna se rio al ver mi cara. —¡Sorpresa!, Carlo te cambió los medicamentos. ¿En serio, Siena? ¿Una nuez? ¿No te parece demasiado dramático? Me deslicé de la silla, jadeando, mientras el público apostaba sobre cuánto duraría mi «actuación». —Carlo... mis medicamentos... —grazné—. Por favor. Voy a morir. Él suspiró, molesto. —Dios mío, qué dramática eres. ¿Por qué las mujeres siempre juegan a hacerse las muertas para llamar la atención? Sabes que te amo. ¡Detén este espectáculo de una vez! En ese momento, mi corazón se rompió más rápido que mis pulmones. Dejé de suplicar. Presioné la señal de socorro. Llamé a mi verdadera familia.
Short Story · Mafia
1.3K viewsCompleted
Read
Add to library
La Novia Sustituta del Clan Serpiente

La Novia Sustituta del Clan Serpiente

En la competencia de pociones, mi hermana adoptiva me robó la poción que yo misma preparé y, gracias a eso, se llevó toda la gloria de la noche. Nadie imaginaba que aquel torneo, más que un espectáculo cualquiera, era en realidad la forma en que el clan de los Serpientes elegía esposa para su heredero: un hombre temido por su crueldad e incapaz de tener hijos. Esa misma noche, el clan de los Serpientes mandó un contrato nupcial: la autora de la poción debía casarse con el heredero. Cuando mi prometido se enteró, perdió la cabeza. Sin pensarlo dos veces, se acostó con mi hermana y así sellaron su pacto. Con la marca del lobo todavía quemándole la espalda, mi hermana se plantó frente a mí, descarada, restregándome en la cara lo que había conseguido. —Tu prometido ya es mío, querida hermana. ¿Y ahora qué? En tres días cumples veinticinco y, si nadie se casa contigo, el Consejo te va a mandar con uno de esos errantes, viejos y abusivos que nadie quiere. Ella creía que me tenía acorralada. Se equivocaba. Aún me quedaba una salida. Fui a buscar a mis padres, que en ese momento intentaban arreglar el desastre causado por mi hermana. —Si ella no quiere casarse con el heredero de los Serpientes —dije con firmeza—, ¡entonces lo haré yo!
Short Story · Fantasía
18.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Yo nunca fui la elección

Yo nunca fui la elección

El día en que se suponía que iba a probarme vestidos de novia con Charles Jaspier, el líder de la mafia al que había amado durante siete años, entré en la boutique con el informe de una prueba de embarazo, con el corazón lleno de esperanza. En cambio, escuché una conversación que lo destrozó todo. —Registrar el matrimonio con Ellis Olsen fue una medida temporal —le dijo él con calma a su confidente más cercano—. Mi hermano murió en un tiroteo. Ella lleva al único heredero de la familia Jaspier. Sin un estatus legal, ni ella ni el niño sobrevivirían en esta familia. Todos los acosarían. Un puro reposaba entre sus dedos. Su voz era fría, con un matiz de resignación. —Zoey Qandor no puede tener un título, pero yo puedo darle todo lo demás. Mi amor. Mi dinero. Sin embargo, esto nunca debe llegar a sus oídos. Apreté el informe de embarazo, con el corazón hecho cenizas. Con la ayuda de mi mejor amiga, creé una nueva identidad —una que garantizaba que Charles nunca me encontraría— y desaparecí de su mundo. Si no podía darme a mí y a mi hijo una familia completa, entonces era mejor cortar este amor, cimentado sobre las responsabilidades y las mentiras, de una vez por todas.
Short Story · Mafia
1.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Cuando me tuviste, no me viste

Cuando me tuviste, no me viste

Dos semanas antes de la boda, Nelson decidió posponerla una vez más. —Ivana inaugura su primera exposición de arte ese día —me dijo—. Estará sola y nerviosa. Tengo que estar ahí para apoyarla. Al final, tú y yo ya estamos juntos, ¿qué más da casarnos un día antes o después? Pero ya era la tercera vez que aplazaba nuestra boda por aquella mujer. La primera, Ivana acababa de operarse y sentía nostalgia de la comida de su tierra, por lo que Nelson no dudó en viajar al extranjero y quedarse con ella durante dos meses. La segunda, Ivana decidió irse al bosque en busca de inspiración para pintar y él, preocupado por su seguridad, fue tras ella. Esta era la tercera. Colgué la llamada y miré a César, mi amigo de toda la vida, quien se encontraba sentado frente a mí, relajado, jugando con su bastón de esmeralda, cuyo golpeteo en el piso de mármol rompía el silencio entre nosotros. —¿Todavía necesitas esposa? —le pregunté, sonriendo con picardía. El día de mi boda, Ivana sonreía radiante, copa en mano, esperando el brindis del hombre a su lado. Pero él, con los ojos rojos, observaba en silencio la transmisión en vivo de la boda del heredero del Grupo Santos, el imperio inmobiliario más grande del país.
Short Story · Romance
7.767.4K viewsCompleted
Read
Add to library
La Mujer Detrás Del Delantal

La Mujer Detrás Del Delantal

—Señora Sterling, ¿está segura de que quiere terminar con este matrimonio de veinte años y renunciar a la custodia? —Sí. Inicie el trámite. Ya tuve suficiente —respondí con calma por teléfono mientras tallaba una mancha de grasa difícil en la isla de granito. Durante veinte años, me entregué a esta familia. Me hice cargo de las casas, de la educación de los niños y me mantuve al lado de mi esposo, apoyando su ascenso en el sindicato sin quejarme nunca. Pero mi esposo, Alexander, llevó a Chloe, su joven hermana adoptiva, a la entrevista y dijo: —Todo mi éxito se lo debo a mi hermana. Incluso mis propios hijos me menospreciaban; decían que yo era una simple ama de casa, alguien corriente. Se habían aliado con su eterna “tía”, esa mujer que parecía creerse la verdadera señora de la casa. Firmé los papeles del divorcio y me fui, dejándolos para que se convirtieran en la “familia perfecta” que tanto querían. Pero fue entonces cuando todos entraron en pánico…
Short Story · Romance
10.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Me Dieron Por Muerta, Pero Me Buscan Viva

Me Dieron Por Muerta, Pero Me Buscan Viva

El día que papá asistió a una fiesta con su ex y se volvió tendencia, todos se burlaban de mi mamá. Decían que había dejado atrás una gran carrera para entrar en una familia rica, pero después de treinta años seguía sin nombre ni lugar, sin siquiera el valor de reclamarle a la amante. Después de tanto llorar, mamá me miró cansada. —Él me falló primero, así que yo tampoco lo quiero. —Amanda, ¿te vas conmigo? Justo entonces sonó mi celular. Era un mensaje de mi novio de siete años: "Amanda, solo es un acta de matrimonio. ¿No podemos seguir como novios?" Guardé silencio unos segundos antes de asentir. Así fue que, el mismo día de su boda, mamá y yo desaparecimos entre las llamas de la mansión.
Read
Add to library
El Juego del Destino

El Juego del Destino

Cada Nochebuena, en la familia Marco se celebra una tradición absurda y cruel. Adrián Marco, heredero de la mafia, debe sacar un papel al azar para decidir si puede casarse conmigo. Porque yo no soy una de ellos. Porque no nací en la mafia. Si no aparece mi nombre, no hay boda. Durante cuatro años, Adrián sacó cuatro veces. Cuatro veces en las que mi nombre nunca apareció. Yo creí que luchaba por mí. Que estaba dispuesto a perder su lugar como Don con tal de elegirme. Cada fracaso venía acompañado de un abrazo. —Está bien —me decía al oído—. Siempre habrá un próximo año. Y yo esperé. Esperé tanto que dolía. Este año me prometí algo distinto: si mi nombre no salía… lo cambiaría yo misma. Pero entonces escuché la verdad, detrás de la puerta de su estudio. —Don… siempre sacas el nombre de Irene. ¿Por qué finges que no? ¿Aún no puedes soltar a Sera? Adrián no se detuvo. No dudó. —Sera me necesita. Haz lo de siempre. Cambia su nombre por uno en blanco. Cuando entré, el papel con mi nombre seguía sobre la mesa. El vacío, en la basura. Lo tomé. Y fui yo quien hizo el intercambio. Vi mi nombre caer en el fondo del cesto. Adrián Marco… ya no quiero esperar. Ni casarme contigo. Esta vez, tu elección será real.
Short Story · Mafia
24.7K viewsCompleted
Read
Add to library
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
Read
Add to library
PREV
1
...
2829303132
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status