TE PROHÍBO AMARME LOBO.2
— Lo siento tanto, mi Luna. Puedes hacer conmigo lo que quieras; me lo merezco. ¡Pero juro ante todos los dioses que jamás te traicioné, ni me burlé de ti! —se pronuncia sumisamente ante ella—. Yo te amo, mi Luna. Te amo.
— ¡TE PROHÍBO QUE ME AMES LOBO! ¡TE LO PROHÍBO!
— ¡DETENTE, ISIS! ¡LO VAS A MATAR Y A NOSOTRAS CON ÉL! —escuchó el grito asustado de Ast resonando en su mente, y por un momento, la voz de su loba logró atravesar la neblina de su furia.
Isis se detuvo en seco, luchando contra el torrente de emociones que la arrastraban. Salió dando un portazo, sabiendo que si se quedaba, solo mataría, y el llanto de Ast en su cabeza la estaba destruyendo. En su mente, dejó a Jacking he