Atada a Ti
fue todo lo que dijo, su voz baja pero cargada de autoridad.
Agatha suspiró, cansada de esas mismas palabras una y otra vez. Sabía que no tenía otra opción más que confiar, pero la incertidumbre le carcomía la mente. Cada kilómetro que avanzaban en ese coche la alejaba más de todo lo que conocía, de la vida que había dejado atrás.
"Estamos cerca," anunció Amir de repente, interrumpiendo el flujo de sus pensamientos. Sus ojos brillaban bajo la luz tenue del tablero. "Pronto verás a dónde vamos."