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Genres

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Romance
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Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
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Reencarnación
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Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
Amante×
All
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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Themes

12
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Amante Giro Inesperado Short Stories & Novels

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Noventa y nueve veces te perdoné - undefined novels & stories
Simp-pático Inocente
¿Cuánto me llegó a amar mi esposa? En aquel entonces, me pidió noventa y nueve veces que nos casáramos. Fue recién a la centésima cuando su insistencia terminó por conmoverme. El día de nuestra boda, le regalé noventa y nueve vales de reconciliación. Prometimos que, mientras le quedara uno solo, yo nunca me iría de su lado. Tras cinco años de casados, ella canjeaba un vale cada vez que salía a ver a su alma gemela. Al usar el número noventa y siete, ella notó de pronto que algo en mí había cambiado. Ya no había lágrimas ni escenas, ya no le suplicaba que se quedara a mi lado. Una vez, mientras ella perdía la cabeza por atender a su joven y mimado secretario, le pregunté en voz baja: —Si te vas con él, ¿puedo cobrar un vale de reconciliación? Se quedó pasmada un segundo y, extrañamente, cedió: —Está bien. Total, apenas habremos usado unos sesenta. Úsalo si quieres. Asentí y la dejé irse. No se imaginaba que era el noventa y siete. Ni que solo nos separaban dos vales del final.
Mi novio me vendió al hombre equivocado - undefined novels & stories
KarenW
Mi novio, Miles, por fin me invitó a la cena navideña de su familia. Me desmayé de camino. Medio consciente, lo oí susurrar: —Lo siento, Eva. Esos matones dijeron que eres justo el tipo de su jefe. Demasiado bonita para tu propio bien, nena. Culpa a eso, no a mí. —No tengas miedo. Si me ayudas a pagar la deuda… tal vez me dejen recuperarte. Te lo compensaré. Por el resto de tu vida, lo juro. Me empujó en una silla de ruedas por la parte trasera de un casino. El casino de mi familia. El jefe al que me estaba vendiendo… era mi hermano. Desde que nuestros padres murieron en un fuego cruzado, mi hermano asumió toda la responsabilidad sobre mí. Más que un hermano, se convirtió en una figura paterna, un protector. Mi estúpido novio debería haber estado asustado. No tenía idea de lo ferozmente que mi hermano me protegía, ni de lo despiadado que podía ser con cualquiera que se atreviera a hacerme daño.
Huí antes de que él me convirtiera - undefined novels & stories
Clara
—¿Estás segura de que quieres esto? —la bruja deslizó el vial por la mesa—. Una vez que lance el hechizo de desvinculación, tu conexión de compañeros destinados se disolverá a lo largo de diez días. En el décimo día, será permanente. No hay vuelta atrás. No lo dudé. —¿Tu nombre? —ella tomó su pluma. —Mara Voss. Su mano se congeló. Todos en la comunidad vampírica de Nueva York conocían ese nombre. Conrad Levin, el Príncipe del Dominio de Nueva York, un monstruo de ochocientos años que nunca había mostrado ni un rastro de afecto por nada, había anunciado hace tres años a todo el mundo sobrenatural que había encontrado a su compañera destinada. Una chica humana que portaba el tipo de sangre más raro que existía. Sangre dorada. Su nombre era Mara Voss. Extendí mi muñeca. La bruja comenzó su trabajo. Abrí mi teléfono y reservé un billete de solo ida a Praga. Con salida en exactamente diez días. Esta vez, Conrad nunca me encontraría.
Traición a la luz en la cena de Navidad - undefined novels & stories
Burbuja de Yogur
Aquella Navidad, mi esposo estaba lejos, atrapado en un viaje de trabajo que lo mantuvo apartado de mí en una fecha que siempre imaginé distinta. Como si eso pudiera remediarlo, ordenó que me enviaran una cena navideña de un restaurante elegante, directo hasta la puerta de mi casa. Pero al abrirla, algo dentro de mí se quebró. No solo estaba llena de mariscos —justo lo único que no puedo comer—, sino que además incluía un menú infantil. El repartidor, incómodo, bajó la mirada y se disculpó. Me explicó que mi esposo había encargado dos pedidos a direcciones diferentes, y que se había confundido. Dos pedidos. Esa idea se quedó flotando en mi mente, pesada, inquietante… imposible de ignorar. Sin pensarlo demasiado, fui a la dirección que aparecía en el recibo. Y ahí, frente a mí, la verdad tomó forma. En el jardín iluminado de una enorme mansión, lo vi. Mi esposo. Sonriendo como nunca conmigo. Estaba junto a una mujer y un niño, ayudándolos a recoger dulces de un árbol de Navidad decorado con esmero. El pequeño corrió hacia él y se lanzó a sus brazos con una naturalidad que me heló la sangre. —Papá, este año quiero un parque de juegos para mi cumpleaños —dijo, con los ojos brillantes. Él rio suavemente, como si ese momento fuera lo más importante del mundo. —Claro que sí… —respondió, pellizcándole la mejilla—. Y a mamá le regalaré un juego nuevo de joyas. La mujer se recostó contra su hombro, radiante, como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido. —Amor, eres increíble con nosotros. Saqué mi teléfono, temblando, y grabé cada segundo de esa escena que ya no podía negar. Después, envié el video a mi abogado. “Necesito el divorcio lo antes posible… para que mi esposo pueda volver con su verdadera familia”.
Me Arranqué la Marca del Alfa - undefined novels & stories
Shenny
Hace media hora, mi compañero destinado finalmente se me propuso; celebraríamos una gran ceremonia de emparejamiento en medio mes. El momento que había esperado durante diez años finalmente había llegado. Pero justo en este momento, sucedió. Mi Alfa estaba sosteniendo a otra mujer mientras sus dedos acariciaban su piel. Su voz era suave, casi de adoración al hablarle. —Me arrepiento de todo. Si me quieres de vuelta, romperé el vínculo de compañeros con ella. Él no tenía ni idea de que lo estaba observando desde fuera de la ventana; estaba tan absorto en esa mujer que ni siquiera percibió mi olor. Justo en ese momento, lo comprendí: nuestro vínculo de compañeros, nuestros diez años juntos, pasaron por mi mente. Envié un enlace mental a mi madre y le dije que iba a romper el vínculo de compañeros con Mike. Luego volvería a la manada Deep Blue para dirigirla por mi cuenta. Mike nunca sabría que nuestra ceremonia de emparejamiento sería el día que me vaya.
Dejé de ir tras su vuelo. - undefined novels & stories
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
Lo dejé y me llevé todo lo que me debía - undefined novels & stories
Crimson R
Mi esposo estaba trabajando durante las fiestas, otra vez. Lo habían enviado fuera de la ciudad para supervisar una de las operaciones portuarias de la Familia y una serie de casas de juego. Por lo tanto, decidí comprar un boleto y sorprenderlo. Solo quedaban asientos en clase ejecutiva. Mirando el precio de cinco cifras, apreté los dientes y me gasté los ahorros de todo un año. Todo para que luego ni siquiera pudiera averiguar cómo bajar la maldita bandeja. La socialité sentada a mi lado soltó una risa fría. —¿Nunca has volado en clase ejecutiva? Forcé una sonrisa incómoda. —Disculpa. Tú debes de ser… importante. Tienes esa aura. —¿Oh, yo? No. El hombre que me mantiene es el importante. Alquilaría un jet privado si yo se lo pidiera. La clase ejecutiva es prácticamente rebajarse. Parpadeé. —¿Un… benefactor? Eso es raro. —Para nada. Soy su secretaria. Cometo muchos errores. Le cuesta una fortuna. Me grita hasta que lloro. Y luego, bueno… llorar lleva a otras cosas. —Ella guiñó un ojo—. Ya sabes cómo es. —Qué curioso —dije, con la voz tensa—. Mi esposo tiene una asistente que le ayuda a manejar las cuentas de los muelles. También se equivoca mucho. —¿Estás casada? Me recorrió de arriba abajo con la mirada. —Mi hombre tiene una esposa de tu edad. Dice que está harto de ella. Que tocarla es aburrido. Dice que es mucho más emocionante el simple hecho de apartarme el cabello de la cara. Se inclinó más cerca. —Le dije que quería verlo para Año Nuevo. Así que le dijo a la esposa que tenía que trabajar. En ese momento, el diamante en su dedo atrapó la luz. Era idéntico al anillo de boda que yo había perdido. El cuerpo se me heló. No. Matteo solo era un ejecutor de bajo nivel. Un simple soldado en el que la Familia confiaba ocasionalmente para hacer operaciones menores: envíos en el muelle, apuestas clandestinas, nada más. ¿Cuándo se convirtió en un Don?
La respuesta de su futuro - undefined novels & stories
Chandler
Últimamente, una aplicación que permitía enviarle mensajes a tu «yo» del futuro, se había vuelto muy popular en internet. En un principio, no le di demasiada importancia. Sin embargo, justo antes de la última prueba del SAT, decidí seguir la moda y envié un mensaje: «Yo del futuro, ¿termino casándome con Liam Tinsley?» La pantalla parpadeó y, casi al instante, apareció una respuesta de un «Número desconocido»: «Sí. Tuvieron una boda grande y fastuosa.» Aferré el teléfono y escribí rápidamente: «Entonces Mia Thompson fue mi dama de honor, ¿verdad? ¡Es mi mejor amiga!» La respuesta llegó igual de rápido: «Lo fue. Pero no solo fue tu dama de honor. También se acostó con Liam durante la noche de bodas.» Mi sonrisa se congeló. Entonces llegó un segundo mensaje: «La verdad es que no necesitabas esforzarte tanto por bajar tus calificaciones para igualar las suyas. Él respondió mal a propósito la sección de matemáticas para poder terminar en la misma ciudad que Mia, quien estaba entre los últimos lugares de la clase.» «Te convenció de rechazar aquella universidad de élite, no por tu bien, sino porque no quería que Mia se sintiera inferior frente a tus calificaciones.» La campana que advertía el inicio del examen atravesó el aire. Pero yo permanecí inmóvil, con el cuerpo helado, incapaz de moverme, cuando un último mensaje apareció de golpe en la pantalla. «Si no me crees, ve directamente al motel que está detrás de la escuela cuando termine el examen. Allí descubrirás la verdad por ti misma.»
Fui su donna hasta verla embarazada - undefined novels & stories
KarenW
Cuando tenía tres meses de embarazo, la supuesta hermanastra de mi esposo, el Don, apareció en mi puerta. Ruby tenía un vientre abultado que era imposible de ignorar. —Donna, ya que mi fecha de parto está tan cerca, pensé que deberías saberlo... el heredero del Don está en mi vientre. Ella puso todo frente a mí: fotos íntimas de ella y Caleb, registros de las transferencias de dinero semanales que él le enviaba, incluso la escritura de una mansión. Las fechas más antiguas se remontaban a la época en que perdí a nuestro primer bebé, cuando los médicos me dijeron que sería difícil para mí volver a concebir. Todos estos años, yo había estado soportando tratamientos de fecundación in vitro, intentando desesperadamente gestar a nuestro hijo una vez más... mientras él se divertía con su supuesta hermanastra. Bueno, si Caleb quería tanto a otra mujer, podía quedarse con ella. De todos modos, no tenía intención de quedarme. Ya estaba planeando mi partida.
Detrás de las mentiras - undefined novels & stories
Choco Bean
Estuve ocho años con un hombre divorciado. Nos separamos noventa y cuatro veces y nos divorciamos cinco. Una más, y sería la número cien, pero me cansé. La primera ruptura fue la noche que le entregué mi primera vez: dejó todo a medias porque su ex lo llamó para comprar pan. La quinta, cuando me abandonó embarazada en plena carretera para consolar a esa misma mujer. Tuve un accidente, perdí al bebé… y él llegó después, desarreglado, como si nada. Y aun con todo el dolor que me causó, nunca tuve el valor de dejarlo del todo. La última vez que nos divorciamos fue por otra razón absurda: su ex y su hijo participarían en un programa familiar, y para cuidar la imagen de familia feliz, volvió a divorciarse. Cuando el show terminó, me llamó para hablar de reconciliarnos. Pero esta vez dije que no… porque ya había decidido casarme con otro.
Protegió a la asesina de mi hermana - undefined novels & stories
Crystal K
Mi hermana, Lily, fue despedazada por renegados. Lloré desconsoladamente, suplicándole a mi compañero destinado, el Alfa Ethan, que encontrara a sus asesinos. Nunca lo hizo. Un año después, en el aniversario de su muerte. Fui a buscar a Ethan, lista para decirle que estaba embarazada. En su lugar, lo encontré sosteniendo a otra Omega, Bella, en sus brazos. —No te preocupes —la consolaba él—. Nadie se enterará de que quitaste el escudo mental de la manada y provocaste la muerte de Lily. Una vez que Harper renuncie a su título de Luna en la ceremonia, tú serás mi única y verdadera compañera. Mi corazón se hizo añicos. Así que era eso. Nunca me marcó, nunca me rechazó… quería que yo renunciara por mi cuenta. Estaba protegiendo a la asesina de mi hermana. Quería convertirla en Luna. Entré furiosa, gritando, pero de repente Bella tosió sangre y se desplomó. Envenenamiento por acónito, afirmó ella. —¡La envenenaron para salvarme! ¡Dame la sangre de tu corazón! ¡Es lo único que puede salvarla! Ethan me miró con más asco como si yo fuera basura. —¡Estoy embarazada! ¡Eso matará al cachorro! —supliqué. Pero su Comando de Alfa cayó sobre mí. Mi cuerpo ya no me pertenecía. Solo pude observar cómo la gruesa aguja perforaba mi pecho, justo encima de mi corazón. Sangre dorada fluyó. Un dolor agudo y desgarrador atravesó mi vientre… Había matado a mi cachorro. Mi loba se hizo pedazos dentro de mí. Cerré los ojos, buscando una conexión prohibida en el mundo de los hombres lobo. —Rey Licántropo Rogan. Mañana necesito que me ayudes a destruir todo en la manada Bosque Negro. Incluyendo al Alfa Ethan.
Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina - undefined novels & stories
Adriana Carlos Castorena
El día en que mi esposo, Jorge Cortes, y Leticia Batallar, la universitaria a la que él apoyaba económicamente, publicaron en Facebook las fotos de boda, yo no armé ningún escándalo. Hasta les dejé un "Me gusta". Y hasta comenté: "¡Qué linda pareja hacen! Bendiciones a los novios." Todos decían que yo era la esposa más patética de todas, que dejaba que la amante me humillara delante de todo el mundo. Una semana después, él volvió a casa para darme explicaciones: —Todo fue una actuación. El abuelo de Leticia está muy enfermo y, antes de morir, quiere verla casada. Yo asentí con calma. —No le di importancia. Te creo. En mi vida anterior, ese mismo día fui a la boda a armar un escándalo y terminé arruinándoles la ceremonia. Para castigarme, Jorge arremetió directamente contra la empresa de mis padres. La llevó a la quiebra y mis padres terminaron quitándose la vida. A mí, Leticia me mandó a encerrar en un psiquiátrico, donde me torturaron hasta volverme loca. Por eso, en esta nueva vida, ya no espero su amor. Lo único que quiero es su dinero. Cada vez que me engaña, voy transfiriendo a mi nombre parte de los bienes que todavía están a nombre de él. Solo le quedan tres infidelidades más antes de quedarse sin nada.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - undefined novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
Creyeron Que Era Sorda - undefined novels & stories
Martha Rodriguez
En medio de la fiesta, mi hija, Adriana Gallardo, le dijo a mi esposo en voz alta, con toda intención: —Papá, Juana espera un hijo tuyo. Entonces, ¿vamos a vivir con ella desde ahora? Mi esposo, Fidel Gallardo, puso frente a mí el bistec que acababa de cortar y dijo en voz baja: —Tu mamá y yo hicimos un trato. Si alguno de los dos traicionaba al otro, desaparecería para siempre del mundo del otro. Yo no puedo pagar ese precio. Por eso lo he ocultado tan bien. Cuando el bebé nazca, tampoco dejaré que Juana ni el bebé se acerquen jamás a tu mamá. Después de decirlo, me dijo por señas que me amaría para siempre. Pero no notó que mis ojos ya estaban enrojecidos. No sabía que, una semana atrás, yo ya había recuperado la audición. Tampoco sabía que yo ya había descubierto su aventura con Juana. Y mucho menos sabía que, a espaldas de todos, yo ya había comprado un boleto de avión para irme como voluntaria a dar clases a niños de una comunidad vulnerable. Solo estaba esperando que los documentos quedaran listos en siete días. Entonces desaparecería por completo.
Preferida por él, Olvidada por ti - undefined novels & stories
Luna V
Los hombres de su manada nunca viven más allá de los treinta años. Solo una unión con mi linaje puede romper esa maldición. Pero el día de nuestra ceremonia de apareamiento, él rompió nuestro vínculo delante de todos… solo por su amada. Frente a toda la manada, me miró con puro desprecio y soltó: —Elara, no eres más que un parásito. Tu gente ha usado magia negra para engañar a mi manada durante generaciones. Eso se acaba conmigo. Su amada se aferró a su brazo y soltó una risa suave. —¿Por qué sigues aquí parada? Lárgate. —Con mis conocimientos, puedo mantenerlo con vida mucho más allá de los treinta —anuncié, mirándolo fijo. Mirando la fuerza vital que ya se estaba desmoronando bajo su piel. Una risa baja se escapó de mi garganta. «Está bien», pensé. «El día de su trigésimo cumpleaños… veremos quién tiene razón. Muy pronto».
Por fin me liberé de 10 años de pasado - undefined novels & stories
Dolores Molina
Durante un evento de duración limitada, mi prometida y el tipo tóxico que se negaba a dejarla ir fingieron ser pareja. Habían acordado mantener la farsa durante una semana, pero él no dejaba de provocarla, empeñado en convertir aquel juego en una cuestión de orgullo. —Valerie, no me digas que ahora te dio miedo. ¿Qué tal si subimos la apuesta de verdad? Dijimos que jugaríamos a esto de por vida. ¡El primero que se eche para atrás es un cobarde! Todos creían que Valerie terminaría abandonando el juego por mí. Sin embargo, ella apretó los dientes y se negó a ceder. Lejos de poner fin a aquella farsa, decidió llevarla todavía más lejos y convirtió su relación fingida en un matrimonio de mentira. Durante las siguientes cinco Navidades, Valerie fue a pasar las fiestas con Grayson Huntington en lugar de acompañarme a mí. Este año no fue la excepción. Me quedé mirando otro mensaje de mi madre. Mamá: «¿Puedes traer a Val a casa esta Navidad? Me temo que el próximo año ya no estaré aquí para verla». Apreté el celular con fuerza. Aquellas palabras me pesaban más que las otras veces, porque sabía que mamá no me estaba pidiendo simplemente que llevara a Valerie a casa para las fiestas. Quería volver a verla mientras todavía tuviera tiempo. Cuando levanté la vista, Valerie acababa de entrar, cargada de regalos navideños. Sin percatarse de mi expresión, dejó las compras a un lado y empezó a comparar algunas prendas, sosteniéndolas frente a su cuerpo mientras pensaba en voz alta. —¿Qué tipo de ropa crees que le gustaría a la mamá de Grayson? Al ver que no le respondía, murmuró para sí misma: —Olvídalo. Mejor le pregunto directamente a Grayson. Después, se marchó tan absorta en sus compras que ni siquiera pareció notar mi silencio. La seguí con la mirada mientras se alejaba, entretenida con los preparativos para pasar otra Navidad con él. Entonces desbloqueé el teléfono y abrí una conversación que llevaba mucho tiempo sin tocar. Me quedé mirando la pantalla unos segundos antes de escribir: «¿Sigue en pie lo que me dijiste aquella vez? Ven conmigo a casa esta Navidad».
Promesa rota, corazón renacido - undefined novels & stories
Vega Cielo
Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Adiós, Novia Cruel - undefined novels & stories
Inés del Mar
Acepté cambiarme de escuela junto a mi amiga de la infancia, a quien acosaban constantemente, pero ella se retractó el último día. —No puedo creer que fingieras que te acosaban todo este tiempo solo para deshacerte de Harry —se burló su amiga—. Es tu amigo de la infancia. ¿En serio vas a dejar que se vaya solo a otra escuela? —Es solo otra preparatoria en esta ciudad. ¿Qué tan lejos podría estar? —dijo Lena sin ganas—. Ya me harté de que siempre esté cerca de mí. Solo quería distanciarme de él. Me quedé parado frente a la puerta un largo rato ese día, antes de decidir darme la vuelta e irme. Sin embargo, en la solicitud de transferencia, en lugar de escribir Preparatoria Haleswood, anoté el nombre de la escuela a la que mis padres querían que asistiera, la cual estaba en el extranjero. Parecía que todos habían olvidado que, desde el primer momento, Lena y yo pertenecíamos a mundos totalmente distintos.
Mi compañero faltó a la fiesta y me marché - undefined novels & stories
Threno
Nadie vino a la fiesta de revelación de sexo de mi cachorro. Ni un solo familiar, ni un solo amigo, ni siquiera mi esposo. No fue hasta el atardecer cuando vi una publicación de mi madre, Diane, en las redes sociales. [¡Felicidades a mi adorada hija y a mi yerno por su cachorro varón! Los tres van a ser la familia más feliz.] En la foto aparecía un pastel de la revelación con un relleno azul intenso. Mi esposo y mi hermana sostenían juntos el mismo cuchillo, con sonrisas que irradiaban pura felicidad. Debajo, mi mejor amiga, Aisha, había comentado: [Ron y Kelly están hechos el uno para el otro. Disfruten la fiesta. Nos encargaremos de que Sarah no vaya a buscarlos.] [Sarah sigue ahí sentada como una tonta, esperando que aparezcamos en su ridícula fiesta de revelación. No tiene ni idea de que Ron siempre ha estado enamorado de su hermana.] Mi padre había respondido más abajo: [Exacto. Si ese desgraciado no hubiera engañado a Kelly en aquel entonces, ¿Sarah habría tenido alguna vez la oportunidad de casarse con Ron?] [Ron ya le hizo un favor al darle un cachorro. Si tuviera un poco de dignidad, lo dejaría ir. ¡Por la forma en que se arrastra detrás de él, parece la loba más desesperada de toda la manada!] Leí uno por uno los comentarios de quienes más amaba en este mundo. Una sensación gélida se apoderó de mi pecho. Resulta que el cachorro que creía fruto del amor no era más que una forma de compensar su traición. Entendí que en esa familia, yo era la única que no encajaba, la única a la que debían ocultarle la verdad. Si así eran las cosas, ya no quería saber nada de todo aquello.
Traición Silenciosa - undefined novels & stories
Carol Soler
Aunque soy una Omega, mi pareja es un Alfa de la manada. Aunque yo no tenga loba, puedo escuchar la voz del suyo. De la boca de su lobo he sabido muchos de sus pequeños secretos. Por ejemplo, que estaba preparando en secreto una gran ceremonia de apareamiento. En tres días me propondría matrimonio, y yo fingía no saber nada. Pero esa misma noche, Emilio Herrera trajo a su amiga de la infancia a la casa. Yo estaba a punto de acercarme para preguntar, cuando escuché al lobo rugir y cuestionarlo: —¿No era la ceremonia de apareamiento dentro de tres días para Lucía Reyes? ¿Por qué cambiarla por Carolina Torres? Resultó que esa ceremonia que yo desconocía no era para mí en absoluto. Aun así, seguí fingiendo ignorancia. En silencio le cedí mi habitación, mis tesoros, e incluso a Emilio, ya no lo quise más. Compré un pasaje hacia la manada del sur y, con los gemelos que llevaba en mi vientre, me marché para siempre de la manada Colmillo el mismo día en que celebraban su ceremonia de apareamiento.
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