Novel
Cerita Pendek

Genre

Semua
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Karakter

48
Egoísta×
Semua
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Heredera Verdadera/Falsa
Amor Incondicional
POV masculino
Excéntrico/a
Vampiro
Escoria
Mejor Amiga
Calculador/a
Doctor/a
Protagonista Animal
La más Popular
Secretario/a
Diosa/Idol
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
Psicópata
niño
Vecindario
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Alur & Latar

52
Infidelidad×
Semua
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Liarse con alguien
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Seducción
Amor Prohibido
Matrimonio por Contrato
Aventura
Diferencia de Edad
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Encuentro Amoroso
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
18+
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Tema

20
Giro Inesperado×
Semua
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce y Doloroso
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Apasionante
Enfermizo/Retorcido
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Cerita Pendek Giro Inesperado & Novel Egoísta Infidelidad

Temukan kumpulan cerita pendek Giro Inesperado yang menarik dengan tokoh Egoísta dan latar Infidelidad, alur cerita yang memikat, dan penceritaan yang imersif. Sempurna untuk pembaca yang mencari cerita pendek satu jam dan bacaan cepat yang imersif secara online.
No Era tu Socia, Era tu Dueña - undefined novel & cerita
Anónimo
Durante cinco años, lo apoyé en silencio, ayudando a mi novio a pasar de ser un simple asistente legal a socio en Ponce & Beltrán Abogados. En la ceremonia anual de premios del despacho, yo estaba emocionada, lista para celebrar con él y darle una sorpresa. Pero entonces lo vi subir al escenario con una compañera. Estaban uno al lado del otro, con una cercanía que no dejaba lugar a dudas. —Rodrigo está donde está, gracias a mí, gracias a que estuve detrás de él planeando cada paso. Tania presumió, con una sonrisa victoriosa. Él sonrió y le dio la razón. —Es cierto. Sin Tania, yo no estaría hoy aquí. La sala estalló en una ovación y todos los presentes se apresuraron a felicitarlos. Yo, de pie entre la multitud, sentí que el suelo se abría bajo mis pies. Salí del salón y le marqué a mi asistente. —Retírale todo el apoyo de nuestros contactos a Rodrigo y cancela cualquier colaboración que tengamos. También vamos a dejar de usar influencias para apoyarlo en ese caso irregular que tomó. Que asuma las consecuencias solo.
Tras la Traición, Le Arrebaté Todo - undefined novel & cerita
Suyur
En el mundo empresarial, todos sabían que Camila López era la pieza clave de Carlos Sánchez. Mientras Camila estuviera presente, no había negocio que el Grupo Sánchez no pudiera cerrar. Y Carlos la amaba hasta los huesos. Si Camila lo pidiera, él daría todo por ella, incluso la vida. Hubo un tiempo en que Camila también lo creyó. En el Triángulo Dorado, por el Grupo Sánchez, no dudó en apuntarse un arma y disparar cinco veces contra sí misma. En México, bebió con proveedores hasta escupir sangre. Cada vez, creyó que Carlos la estaría esperando al volver. Hasta que descubrió la mirada que él clavaba en su joven guardaespaldas, una mirada tan densa y llena de pasión. Se justificaba con la compasión, pero sus miradas delataban otro sentimiento.
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él - undefined novel & cerita
Zafira
Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
De Novia a Extraña, La Suerte que Gana - undefined novel & cerita
Iris Empieza
Al despertar de una pesadilla fatal, Liliana se da cuenta de que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Ha regresado exactamente al mes anterior a su boda, en el momento en que su padre, Joaquim, la presionaba para cederle su prometido, Pedro, a Renata. En la vida pasada, sufrió en silencio. En esta vida, despertó a la verdad. Ante la hipocresía de su padre, Liliana no derramó una sola lágrima. En cambio, una sonrisa gélida curvó sus labios y propuso un acuerdo impactante. —Acepto —declaró Liliana, con la voz ronca y fría, cortando su discurso de raíz—. Quiero mil millones. Además, quiero la ruptura oficial y definitiva de nuestra relación de padre e hija. Si el afecto familiar es una mercancía barata, ella prefiere cambiarlo por oro. Vendiendo un matrimonio arreglado y renegando de una familia tóxica, Liliana inicia su jornada de venganza y libertad, ya no como la hija obediente, sino como una reina multimillonaria e indomable.
Tras su preferida - undefined novel & cerita
Gatoburbuja
Desde que me casé con Julián Mendoza, él puso punto final a todas sus andanzas. Para todos, yo era la mujer que había ‘domado’ al ‘playboy’, y mi vida familiar era la envidia. Hasta el día de nuestro noveno aniversario, cuando vi por accidente los mensajes en el grupo de chat con sus amigos: “Oye Julián, ¿qué tal la experiencia de ayer en el Bentley con tu compañera de universidad?” “Lo hemos probado en todos lados. Está locamente enamorada de mí.” Debajo había una foto íntima de ellos, y el grupo se llenó de comentarios calientes, felicitándolos entre risas y bromas. Miré la pantalla y un dolor punzante me atravesó el corazón. De pronto lo entendí: toda aquella felicidad a mi lado no era más que un montaje perfectamente preparado. Me quedé sentada, inmóvil, toda la noche, esperando su regreso. Cuando al fin Julián llegó, trayendo un pastel de celebración, no pude evitar soltar una risa fría. —Ya lo sé todo. ¿No te cansa fingir?
Luna de Miel: el Precio del Esposo - undefined novel & cerita
Hugo Rico
Mi esposo, Alejandro Montoya, el presidente del grupo, creyó que los tres meses de frialdad calculada que, por iniciativa propia, me impuso finalmente habían dado resultado, cuando se enteró de que yo había cedido voluntariamente un proyecto millonario a su asistente favorita. Convencido de que ya me había “domado”, propuso llevarme a Nordella para nuestra luna de miel. Pero cuando Sofía Vega, la asistente a la que más consentía, se enteró, los celos la desbordaron y armó un escándalo, amenazando con renunciar a la empresa. Mi esposo, que siempre la había consentido, entró en pánico. Después de pasar tres días y tres noches atendiendo sus caprichos, usó un viaje de negocios como excusa para cancelar nuevamente nuestra luna de miel y entregarle el otro boleto a Sofía. Mas tarde, me explicó todo con total indiferencia. —El amor y los sentimientos son cosas sin importancia, lo importante es el trabajo. Como jefe, debo poner a la empresa en primer lugar. Tú eres mi esposa, deberías apoyarme, ¿no? Miré el celular, en el último estado de Sofía, aparecía una foto de ambos, con las cabezas juntas y las manos formando un corazón, como una pareja enamorada. No dije nada, solo asentí. Alejandro creyó que me había vuelto comprensiva y madura. Quedó muy satisfecho e incluso prometió que, al regresar al país, me compensaría con una luna de miel aún más romántica. Lo que no sabía era que yo ya había presentado mi renuncia. Y que él mismo había firmado, hacía tiempo, el acuerdo de divorcio. Entre él y yo, ya no existía ningún futuro.
Su amor de infancia me humilló - undefined novel & cerita
Belen
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
De esposa oculta a su peor pesadilla - undefined novel & cerita
Karen W
En la cena de ensayo de mi boda, una foto mía con el hermano mayor de mi prometido…desnudos en la cama… fue exhibida frente a todos. Dije que era un montaje. Jason, mi futuro esposo y el Don del Vale, dijo: —Te creo. Borró la imagen… y aun así se casó conmigo. Durante dos años, me mantuvo oculta mientras mi hermanastra, Nerissa, permanecía a su lado en público. Dijo que era para protegerme… y yo le creí. Le creí incluso cuando los rumores decían que se acostaba con ella, incluso cuando la presentó como su Donna… hasta hoy, cuando los encontré a los dos en la misma cama. Jason ni siquiera dejó de besarla cuando me vio. —¿Te gusta mi regalo de aniversario, Alina? Fue en ese momento cuando por fin lo entendí… Jason nunca me había creído… y la razón por la que siguió casado conmigo no era amor. Era castigo.
La Verdadera Sangre Pura - undefined novel & cerita
Levinne
Los vampiros solo tomaban un compañero en toda su vida. Y aun así, mi esposo vampiro se negaba a reconocerme a mí, su consorte humana, unidos por un matrimonio de alianza. La noche de nuestro décimo aniversario de bodas, Jason trajo a otra mujer a mi cama. Llevaba puesto mi camisón, y esperaba una cría de él. Y en mi mano, yo sostenía una prueba de embarazo que acababan de confirmarme. —Sé razonable, Elena. Jessica lleva a mi cría en su vientre. Me necesita. Ve a dormir a la habitación de huéspedes. Lamento la molestia. Mi esposo protegió a la otra con una sonrisa pulida y caballerosa, aunque su mirada conservaba la misma indiferencia de siempre. Cuando me vio paralizada en la puerta, Jason asumió que haría lo de siempre: Gritar. Llorar. Exigirle que me explicara por qué seguía haciéndome esto. Pero no sabía que esta vez era diferente. El pacto de diez años se cumplió, y por fin lo iba a dejar para siempre.
Vendió el diamante y él la premió - undefined novel & cerita
Opalo Ruiz
Durante el mayor evento de ofertas del año, la asistente “inocente” de mi prometido vendió un diamante de un quilate por un solo centavo. En apenas veinte minutos, la empresa perdió doscientos millones. Yo temblaba de la rabia, pero Alejandro me sostuvo entre sus brazos para calmarme: —No te preocupes, déjamelo a mí. Esa misma noche, Luciana publicó en redes una transferencia de más de un millón, la cual venía acompañada con un mensaje apenas perceptible, ’para toda la vida’. Junto a la foto ella escribió: [Hoy cometí un gran error, pero mi jefe me consoló. Incluso me pidió que no discutiera con esa bruja loca, y que me portara bien.] Yo no me contuve y le comenté la publicación: [Qué bonito, que les dure para siempre.] Luciana borró la publicación al instante. Minutos después, Alejandro irrumpió en la habitación y me dio una bofetada. —¿Qué intentas al darle “me gusta” a la publicación de Lucy? ¡Ahora se siente tan mal que incluso quiere suicidarse! Solo se perdieron doscientos millones, ¿de verdad tenías que empujarla hasta ese punto? Hablaba con total seguridad, como si tuviera toda la razón. Sin embargo, más tarde cuando ni siquiera podía pagar veinte pesos para comer, ¿por qué terminó llorando?
Renací el Día de la Horda Zombi - undefined novel & cerita
Mónica Herrera
Cuando los guardias vieron con sus propios ojos cómo los zombis tenían acorralado contra la pared al último niño del refugio, cómo le arrancaban los intestinos mientras seguía vivo y se los devoraban, todos se vinieron abajo por completo. —¡Óscar! ¿No dijiste que Clara había enloquecido por culpa de los zombis y que solo decía tonterías? ¿No fuiste tú quien nos dijo que nos quedáramos tranquilos protegiendo a Begoña mientras veía el amanecer contigo en la cima de la montaña? ¿Y ahora regresamos para encontrar a mi bebé, que ni siquiera tenía un mes, despedazado, sin que le quedara siquiera el cuerpo entero? El rostro de Óscar se puso pálido como el papel. Al ver aquella escena, sentí que el corazón se me desgarraba. En mi vida anterior, cuando los zombis atacaron el refugio, Óscar Molina, capitán del equipo de guardia, se llevó a todos sus hombres para acompañar a Begoña Campuzano, su amor de la infancia, a ver el amanecer por su cumpleaños. Yo hice hasta lo imposible por traerlos de vuelta, y solo así logramos salvar la vida de todos los demás. Pero Begoña, molesta porque no había podido ver el amanecer, salió sola de la zona segura y acabó siendo arrastrada por los zombis, que la devoraron hasta no dejar casi nada. Después de que Óscar llevó a sus hombres a exterminar a todos los zombis, abrazó el único hueso que quedaba de la pierna de Begoña y no dijo una sola palabra. Hasta el día en que di a luz. Ese día, me amputó las manos y los pies cuando yo aún estaba viva, y me arrojó a una horda de zombis errantes. Me obligaba a ver cómo los zombis me arrancaban la carne de los huesos, y luego me sacaba de allí para curarme. Una y otra vez. Hasta que, antes de morir, me arrancaron el último trozo de carne. —¡Fuiste tú, maldita víbora, quien la mató a propósito! Ya que tanto querías competir con ella, haré que mueras de una forma mil veces peor que la suya. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los zombis rodearon la base.
Sí, todo se trata de la tarjeta de recompensas. - undefined novel & cerita
Perfect Timing
La noche en que regresé de mi viaje de trabajo, me llamaron de la farmacia. Me dijeron que esa tarde habían rechazado mi tarjeta de recompensas cuando intentaron usarla y que debía recargarla. Adrian estaba en la cocina, completamente concentrado en preparar la cena. Le pregunté qué había comprado. Sonrió y sacó una caja de suplementos. —Últimamente trabajo hasta muy tarde. El corazón me ha estado dando problemas, así que compré unas vitaminas para fortalecerlo. No dije nada. Suspiró y sacó una tarjeta bancaria. —Ya sé que te importa mucho el dinero. Usé tu tarjeta de recompensas por accidente. Te lo devolveré diez veces. ¿Trato hecho? Normalmente, la habría aceptado. Esta vez, no. Solo lo miré. —Divorciémonos.
Me Perdió por Elegir a su Secretaria - undefined novel & cerita
Brenda Padilla
Mi esposo, Sergio Rivas, era un hombre frío incluso en la intimidad y cronometraba cada encuentro con una precisión extrema. Pero aquel día, cuando apenas íbamos por la mitad, sonó en su celular el tono especial que tenía asignado exclusivamente a Diana. Del otro lado de la línea se oyó la voz de Diana Cruz, su joven secretaria, entrecortada por el llanto. —Sergio, se reventó una tubería en mi casa. Tengo miedo… Él se levantó y se vistió sin pensarlo siquiera. Me mordí el labio. Humillada, estiré la mano para detenerlo. —Ya es muy tarde y todavía no hemos… —Diana está sola y no tiene a nadie. Soy su jefe; no puedo desentenderme. Sin mirarme, se soltó con calma y se acomodó el cuello de la camisa. —Ya cumplimos por hoy. La próxima vez compensaremos lo que faltó. La respiración se me detuvo. Así que estar conmigo no era más que una obligación. Poco después de que se fuera, recibí un mensaje de Diana. En la foto aparecía apoyada en el hombro de mi esposo. "Ángela, de verdad lo siento. Me asusté mucho. La próxima vez me aseguraré de que Sergio te compense. Por hoy tendrás que arreglártelas con tu juguetito". Lo leí todo sin decir una palabra. Me levanté, me duché con calma, lavé las sábanas y me puse un pijama limpio. También tomé una decisión que llevaba demasiado tiempo posponiendo: tenía que sacarlo de mi vida.
Elegiste Cuidarla; Yo Elegí Olvidarte - undefined novel & cerita
Ximena Beltrán
El día de la audiencia, el juez hizo la pregunta de rigor: —Solo llevan tres años casados. ¿Está segura de que su relación se ha roto de manera irreparable? Esbocé una sonrisa amarga, me quité el anillo de bodas y lo dejé sobre la mesa. —Llevamos tres años casados y hemos vivido separados durante los tres. ¿De verdad cree que aún queda algo entre nosotros? Habíamos sido novios durante cinco años. Yo era su contacto de emergencia e incluso la beneficiaria de su seguro. Creí que había elegido al hombre correcto, pero el mismo día de nuestra boda recibió una llamada y se puso pálido. Cuando le pregunté qué ocurría, solo dijo que su madre estaba enferma. Lo dejó todo y compró de inmediato un boleto de avión para volver a cuidar a su madre. Durante los tres años siguientes me enviaba, todos los días, fotografías de cada una de sus comidas. Sin embargo, su madre jamás aparecía en ellas. Como me dolía verlo hacerse cargo de todo él solo, le propuse renunciar a mi trabajo para acompañarlo y ayudarlo a cuidarla. Él se negó, diciendo que no soportaría verme sacrificar mi carrera. Hasta que, unos meses atrás, encontré la cuenta de una influencer que compartía su lucha contra el cáncer. Santiago Vega aparecía en uno de sus videos, acompañado de una frase llena de ternura: "Está conmigo al despertar. Está conmigo en cada comida. Y es su mano la que nunca suelta la mía". ¿Y yo? Durante más de mil días y noches, solo me tuve a mí misma. Me había mentido. El juez dejó el expediente sobre el estrado y formuló una última pregunta: —¿Lo ha pensado bien? Asentí con firmeza. Cuando declaró disuelto nuestro matrimonio, miré la sentencia de divorcio y rompí a llorar. Santiago, te dejo ir. Y también me libero a mí misma.
Dejé de ir tras su vuelo. - undefined novel & cerita
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
Me Mandaste Lejos Para Estar Con Ella - undefined novel & cerita
Leticia Velázquez Morales
Después de pasar cinco años asignada a un proyecto lejos de casa, salí del aeropuerto convencida de que Pablo Alcázar cumpliría su promesa y me pediría matrimonio. Pero me recibió con el rostro impasible. —Perdóname. Antes de que pudiera reaccionar, continuó: —Yo manipulé tu traslado… Te envié a propósito a un proyecto remoto, en una zona desértica de gran altitud del noroeste, para que Verónica y yo pudiéramos estar juntos. Ella estaba embarazada y yo no veía otra salida. Permanecí en silencio, mordiéndome el labio hasta sentir el sabor de la sangre. Cinco años de tormentas de arena, veranos abrasadores, temperaturas invernales de hasta treinta grados bajo cero y jornadas infernales de dieciséis horas. Todo había sido una cárcel diseñada por él. —Eres dominante y agresiva. Temía que le hicieras daño —continuó—. No te lo cuento para que me perdones, sino para que tengas tiempo de calmarte y no armes un escándalo. Su voz estaba cargada de resignación. Retrocedí cuando intentó tocarme y sonreí entre lágrimas. —Pablo, lo nuestro pudo haber terminado con dignidad, pero tú lo convertiste en algo imperdonable.
Me Perdió por Elegir a Mi Mejor Amiga - undefined novel & cerita
Rebeca Rangel
Después de tres años de relación a distancia y de trabajar horas extra durante un mes para poder visitar a mi novio, llegué a su ciudad y no conseguí comunicarme con él. Esperé sola durante diez horas en un lugar desconocido. Cuando por fin alguien contestó una de mis llamadas, escuché a mi mejor amiga, Renata Lozano, hablar entre risas al otro lado: —Natalia, ¡sorpresa! Ya conocí Riomora antes que tú. ¡Es increíble! Esteban ha sido el guía perfecto. Siguió contándome anécdotas con entusiasmo. Yo escuché en silencio hasta que ella comentó que tenía frío. Solo entonces Esteban tomó el celular. —Primero voy a llevarla al hotel. Espérame un poco más. Antes de que terminara de hablar, le pregunté: —¿Sabes cuánto tiempo llevo esperando? Esteban guardó silencio un instante. Cuando respondió, su voz se había enfriado. —Es tu mejor amiga. ¿De verdad vas a competir con ella por mi atención? Ante aquel reproche tan evidente, perdí por completo las ganas de seguir hablando. Colgué justo cuando llegó el auto que había pedido para volver a Puerto Lirio. El conductor me miró con preocupación y dijo: —Esta zona es muy peligrosa a medianoche. Le recomiendo que no se quede sola. Bajé la vista hacia mis zapatos empapados por la nieve y respondí en voz baja: —Tiene razón. Luego sonreí. —No volverá a pasar. Nunca más.
La llamada de las once - undefined novel & cerita
Jimena G.
Durante ocho años, mi esposo José Vega hizo siempre lo mismo. Cada noche, puntualmente a las once, hacía una llamada a Natalia López. Cada conversación duraba tres minutos. —Nata padece insomnio. El médico dice que necesita charlar con alguien antes de dormir —me decía él. —¿Y por qué tienes que ser tú? —En ese accidente, Nata se llevó el golpe por mi culpa. Me salvó la vida. Ocho años, más de dos mil novecientos llamadas de tres minutos. Me había obligado a mí misma a ser tolerante. Hasta nuestro tercer aniversario de bodas, cuando José por fin sacó tiempo para el viaje de luna de miel que nos debíamos. La víspera de regresar a casa, él estaba en la ducha del hotel. Yo estaba recostada sobre la cama revisando nuestras fotografías, cuando su teléfono mostró una videollamada entrante de Natalia. Al otro lado de la pantalla, ella yacía en nuestra cama matrimonial. Vestía mi pijama y apoyaba la cabeza sobre mi almohada. Sonreía directamente a la cámara y decía: —Josi, ¿podemos hablar un minuto más hoy? Te extraño muchísimo. Solo faltan tres minutos para nuestra hora habitual.
Fui el último en enterarme. - undefined novel & cerita
Frost Kibble
Durante una cena de integración de la empresa, mis compañeros propusieron un reto: llamar a nuestros esposos o novios para ver cuánto dinero nos transferirían. Las reglas eran simples: ganaba quien recibiera la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo. Como de costumbre, volví a quedar en último lugar. —Seraphina, no te lo tomes a mal. Quizá el señor Brooks no sea muy romántico, pero al menos tiene dinero. Todos rieron, tratando de quitarle peso al comentario sin remover viejas heridas. Llevaba siete años ayudando a Conrad a levantar su negocio, y ni una sola vez había mencionado la posibilidad de casarnos. Cuando repartió acciones entre el equipo directivo, fui la última en enterarme. Y también estaba aquel día en que me diagnosticaron cáncer de estómago: mientras esperaba los resultados en el hospital, la única persona que permaneció a mi lado fue mi mejor amiga. Me limité a sonreír y guardar silencio. Entonces, mi mirada se posó en la joven pasante. Apretaba el celular entre las manos, con los nudillos blancos y la duda reflejada en el rostro. —Mejor no participo —murmuró—. Está de viaje de negocios. Debe de estar muy ocupado. El ambiente se volvió incómodo. Quise ayudarla, así que me incliné hacia delante con una sonrisa y activé el altavoz mientras marcaba su número. Esperaba que no respondiera. Pero, para mi sorpresa, contestó al instante. El salón privado quedó en completo silencio. Esa voz era inconfundible. Era la de Conrad, mi novio, un hombre reservado y poco romántico. Pero esta vez, su tono sonaba sorprendentemente tierno. —Amor, ¿recibiste el regalo de San Valentín que te mandé?
Desierto bajo el jacarandá - undefined novel & cerita
Jimena G.
Poseo un don secreto: cada vez que toco a otra persona, puedo ver en su interior el rostro de la persona que más ama. Todo empezó cuando Miguel Márquez se mudó a la casa de al lado, cuando teníamos siete años. Desde ese momento, yo era la única que ocupaba lo más profundo de su corazón. A los dieciocho, cuando me tomó de la mano, la persona que más amaba seguía siendo yo. A los veintidós, cuando me pidió matrimonio, seguía siendo yo. La noche de nuestra boda, mientras me besaba, también era yo. La mañana de nuestro tercer aniversario de casados, le estaba acomodando el cuello de la camisa. Mis dedos rozaron su nuez de Adán. Cerré los ojos por instinto, como hacía siempre, y vi dos rostros. Uno era el mío. El otro correspondía a una mujer completamente desconocida. Esa misma noche, el celular de Miguel recibió un mensaje: "Miguel, gracias por acompañarme hoy." A lo largo de veintiún años y más de cien mil veces que había tocado a otras personas, era la primera vez que ocurría algo así.
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