LA OBSESIÓN DEL EMPERADOR
El emperador había tenido que responder a cuatro familias que perdieron una hija en ese arranque de ira que terminó con sus vidas; una de ellas se calló luego de recibir la compensación económica ofrecida, pero las otras tres estaban dispuestas a pelear por sus familiares hasta que el emperador amenazó con tratarlos como traidores por confabular con aquellas que atentaron contra la vida de su heredero.
Esa era una tontería, porque dicho heredero ni siquiera existió jamás en esta vida, además, aunque ese hecho era algo que nadie sabía, solo Dorothea había sabido del plan de esa joven para no tener descendencia.
Las familias de Risa, Anne y Tarina, con la impotencia recorriendo cada poro de su