Destinados
Sale de la casa y respiro profundo, el resto de la hora reviso todo lo pendiente con el trabajo, es un año, pero podríamos rentar un edificio, trabajar en casa no me parece atractivo, a más de que podría encontrarme a cada rato con el padre de mi hija, y además, podría llevarme a Madeline como lo hacía en Noruega.
Debby y yo vamos a ver la propuesta del edificio que a ambas nos llamó la atención, Madeline se pasa la mayor parte del tiempo dormida. Bryce me llama un par de veces, pero rechazo todas sus llamadas.
Al final del día, nos gustó y pagamos las primeras rentas de los seis meses, más un adelanto extra, Debby me asegura que ella se encargará de lo que haga falta, cuando salimos, ella h