Esposa por despecho
¿Por qué no s haces daño?
—¡Llévenlos al centro de rehabilitación! Como puede verlo, abogado, ninguno de ellos puede recibir la herencia, quiero que me nombre albacea de la fortuna Hesant, mientras mis hermanos queridos se curan, yo tomaré el control de la herencia.
El abogado se limitó a asentir, mientras Seraphyna y Rori fueron llevados a la fuerza por esos hombres, y gritaban por ayuda.
Hugh sonrió, se sintió feliz, creyendo que por fin consiguió su meta de vida.