Dulce Venganza
, No me di cuenta de lo que hacía —le dijo soltando de su brazo, pero por dentro estaba que explotaba en cólera, y no era para más, según él Julia era igual que todas las demás.
—Por supuesto, que no te diste cuenta, por poco y me quitas mi brazo —respondió Julia, alzando su brazo, mientras la mirada de Leo se volvía más oscura, era como si se hubiera convertido en el mismísimo lobo feroz, quien está apunto de destruir a su presa.