Embarazada de Hades
, esas simples palabras me dejan confundida jurando que lo he escuchado en algún lado.
— ¿Señorita Hannah? — miro a mi lado a un hombre rubio y bien portado — Soy Zeus Kana… — asiento dándole la mano, la toma, pero en vez de un apretón, me besa los nudillos — Es un placer tenerla en Grecia — asiento volviendo a la pintura que ha tomado toda mi atención — Veo que le gusta la pintura, tal vez le guste otra también, no es el mismo artista, pero al parecer estos tuvieron una aventura — alzo mi ceja curiosa, me muestra el camino y lo sigo, al final del pasillo había un cuadro enorme, el rostro de un hombre lleno de garabatos, de traje azabache y los ojos que es lo único que se dejan ver, un color