ENTRE LAS GARRAS DEL ALFA
Pero había alguien que no tenía ni siquiera ese consuelo de tener un pedacito de ella en su vida y eso lo había vuelto más cruel, más despiadado, con una amargura enorme, a Alexander Ivanov, el Alfa seguía siendo justo, pero se había vuelto solitario, se apartaba de todo y de todos, sus betas, sus deltas y su hermano André, tenían todo controlado bajo sus estrictas órdenes, el Alfa no se había recuperado ni siquiera un poco del abandono de su amada luna
— El beta Igori, quién era uno de los pocos que estaba cerca del Alfa, entró al despacho después de hablar con uno de sus informantes de confianza — Alexander, me ha llegado el reporte es un hecho, la Valquiria Priscila y el loco Alfa Caín, s