Descongelando un corazón
Me habia permitido bajar la guardia con esta mujer, la habia dejado entrar, mi alma rota queria sanar con su presencia y ahora, todo se habia ido al carajo.
Conduje un rato sin rumbo, hasta que sin darme cuenta, me encontré nuevamente en el cementerio.
Y solo me quedé ahí, de pie, frente a su tumba, sin decir nada.
Lloré por Emily, y lloré por Tessa, porque sentí que ya la amaba y ahora las habia perdido a ambas.
- No dejaré que nadie se acerque de nuevo a mi corazón, eso te lo juro amor.