El Alfa De Las Dos Lunas Llenas
Applesno me dejes, mi parejala ficción me convirtió en su esposael amor se desvanece con la luzél me vio brillar sin él
Había sido registrado, sellado y presenciado por el mismo Consejo de Lobos.
La cláusula era clara: si un Alfa rompía el vínculo por una traición emocional o física, la Luna conservaba el derecho sobre sus bienes, territorios e ingresos de la manada.
En aquel entonces me dio risa; nunca me importó el poder ni las propiedades. Creía que el amor valía más que las tierras, más que las piedras lunares o que los títulos grabados en piedra. E incluso ahora, si se tratara solo de mí, me iría sin nada. Porque ninguna riqueza podría reemplazar lo que perdí.