BAJO EL DOMINIO DEL MAFIOSO
El dolor de la pérdida aún ardía en su pecho, la imagen de Roberto y Blanca, asesinados en su propio hogar, martillaba su mente con cada paso que daba.
Roberto, como todo granjero que se hacía respetar y protegía su granja, sus animales y a su familia, tenía un arma. Pero no la pudo utilizar en contra de Zaid, porque este no llegó como una amenaza. Llegó como un comprador, haciéndose pasar por comerciante, mostrando interés en los productos que Blanca y Roberto ofrecían. Tras ganarse la calidez de ambos, los asesinó, matando a traición, sin que ellos tuvieran la oportunidad de defenderse.