Lobo Oscuro
Un rugido ensordecedor, estremeció la casa, casi sale volando a uno de los rincones de la habitación, gracias a un ventarrón, desde su humillante postura, observo la bestia que entró a su habitación, no era tan alta como el enorme diablo que había visto anteriormente, pero igual le causó temor y escalofríos, sus ojos de un dorado fosforescente centelleaba de furia, era casi inevitable que la atacará, intento tomarla con sus enormes manos, de dónde nacían largas garras, apelo a su fuerza para zafarse, en el forcejeo, le dió una patada en lo que parecía su estómago, pronto se irguió nuevamente.
—¡Bruja!.—Esa cosa acababa de hablar, se sintió dentro de una fábula con animales parlantes, solo qu