Mi esposo de reemplazo
Yo ya no»
Julia Lang volvió a la realidad, siguió peinando su largo cabello dorado
Su esposo salió del cuarto de baño y la miró.
—¡Apúrate, querida! Mis padres nos esperan abajo, por cierto, recuerda que debes embarazarte antes de que inicie el invierno, quiero un bebé en casa, mis padres anhelan un nieto, y eso acelerará que mi padre me dejé el control de la empresa.
Julia asintió y sonrió, su esposo salió un momento y ella tomó un espejo de mano, miró su reflejo en el espejo, pintando sus labios de rojo.