Una última vez
- Un gusto caballeros –dice William estrechando las manos de los hombres, hago lo mismo más a fuerzas que de ganas, me llevaría a casa de Enith, sabía que era tarde pero me habían cambiado el vuelo para mañana a las cinco, eso me daba tiempo de enviar un correo desde la computadora de Enith, comprar un nuevo móvil y sacar toda la información de mi viejo teléfono.
Llegó a la entrada, William se va, el guardia me mira sorprendido pero me deja pasar tras explicarle la situación, camino a la gran casa, veo que hay luces encendidas, así que cuando entro me sorprende ver a varios de pie, lloraban bajo y susurraban, y eso habría seguido hasta que me vieron, y pude jurar que habían visto un fantasma