EL ALFA QUE NO PODIA AMAR, TENGO A TU CACHORRO.
— Que nunca antes habías querido comprometerte, pareciera que solo lo haces para reunir los requisitos para participar en la competencia, y eso no es muy honorable que digamos.
El malvado Alfa no se andaba con rodeos, todavía seguía muy molesto de saber que su más grande rival que antes no había mostrado interés en convertirse en rey de reyes, ahora sí quisiera participar.
— No, hombre, ¿Que no vez a mi prometida? Ella es una gran belleza, lo nuestro no tiene nada que ver con lo de afuera, ella y yo en el pasado ya habíamos estado juntos, nos entendemos bien, así que... ¿Por qué no casarnos?