Licantropía
Él se acerca, se sienta a mi lado, está preocupado, acaricia mi cabeza y acomoda mi cabello, su mano baja por la mejilla y la retengo ahí sujetándola con mis manos, eso parece enternecerlo, cierro los ojos disfrutando su tacto, ¿qué estoy haciendo?
Me estoy enamorando de mi jefe y no creo que sea una buena opción. Es mi jefe y es más que obvio que entre él y yo no pasará nada… justo cuando termino de pensar en eso abro los ojos y me levanto, sentándome en la cama, termino frente a él, a escasos centímetros. Sigue con su mano en mi mejilla, acariciándome con su pulgar, su mirada se posa en mis labios y yo siento como todo mi nerviosismo también se posa ahí.
—En verdad lo intento, pero no pued